lunes, 29 de agosto de 2016

De regreso :)

Eso mismo, ya estoy de vuelta después de XXXX sin publicar nada. Sí, lo sé, lo sé. Me merezco un buen tirón de orejas como poco. Qué puedo decir, no hay excusas.
Como veis, le he lavado la cara al blog (al principio no recordaba ni la contraseña ¬¬) y he añadido una pestañita a mayores. Ha quedado bastante decente, ¿verdad?
Ahora las entradas se colocan a la izquierda y son más anchas que en el modelo anterior mientras que el resto de herramientas se localizan a la derecha (incluidos los relatos para descargar, que no cunda el pánico). También he cambiado las fotitos :) Espero que os gusten.
En cuanto a novedades ocurridas en este periodo de sequía bloguero: primero, conseguí terminar La caja de Pandora. Ahora mismo está pendiente de revisión en una editorial (crucemos los dedos para que haya suerte). Segundo, he revisado y ampliado el relato que publiqué con Nueva Editoria Digital llamado Bienvenidos al gueto: Craig. En este instante lo estoy corrigiendo. Al final, se ha quedado en unas 76.000 palabrillas de nada XD. Tercero, gané el III Concurso "La igualdad no es ningún cuento" del ayuntamiento de Valladolid con el relato Cartas a Mahila (por lo visto, se ha agotado en tiendas. Muchas gracias por las felicitaciones y los buenos comentarios. Me han hecho mucha ilusión). Por último, pero no menos importante, puedo decir (de hecho, se me llena la boca) que PUBLICARÉ para finales de este año mi libro La prisión del Titán de la mano de Red Apple Ediciones :) Cuando tenga más detalles, los iré publicando.
Y eso es todo. Gracias a todos los que me habéis preguntado y escrito a Facebook durante este tiempo. Ahora que estoy relativamente más libre, podré dedicarme más al blog y a mi escritura. De nuevo, muchas gracias por vuestro interés :) Como siempre, si tenéis alguna duda o simplemente queréis hacerme algún comentario, podéis publicarlo en la entrada correspondiente o podéis enviarme un mensaje al correo :)
Hasta la próxima

lunes, 24 de noviembre de 2014

La mafia de la abuelita

Buenas. Si es que después de tanto tiempo, no sé cómo no se me cae la cara de vergüenza. En fin, la universidad no deja mucho tiempo libre. No es porque no quiera. Para hacerme perdona, hoy vengo con un relato que hice como ejercicio de creación: La mafia de la abuelita.
Espero que os guste :)

(Como siempre, podéis descargarlo en la parte derecha del blog en la sección de relatos cortos)


La mafia de la abuelita
Os voy a contar una historia. De hecho, ya conocéis a los personajes. ¿Quién no ha oído hablar de Caperucita, la abuelita y el lobo? Si alguien levanta la mano; para su eterna vergüenza, será el único.
Sin embargo, este cuento es un poquito diferente a lo que estáis acostumbrados. Pero vamos a comenzar por el principio. Nunca sale nada bueno si se empieza la casa por el tejado.
Érase una vez (todos estos relatos tienen que empezar sí o sí por esa frase) una hermosa niña con los cabellos de oro y la voz de un jilguero (o eso se cree ella), que llevaba una caperuza roja adonde quiera que fuera y cuya abuela vivía en medio de un bosque frecuentado por lobos. Hasta aquí todo bien, ¿no? Ninguno se ha perdido, ¿verdad?
Un día, como todos los demás, se levantó, preparó la cesta y se encaminó a casa de la abuelita. Le gustaba madrugar y los pájaros siempre eran buena compañía. El tiempo, normalmente, se portaba y, a pesar de que tenía capucha, no la utilizaba. Cogió la bicicleta, regalo de sus padres en su último cumpleaños, respiró hondo y partió sin prisa alguna. Durante el trayecto, los animalitos se le acercaban, el viento jugaba con su pelo y el sol besaba su piel. En fin, lo típico de este tipo de historias.
No obstante y a diferencia del cuento normal; en éste, Caperu no se encuentra con el lobo de camino a casa de la abuelita, ni tampoco es la primera vez que la visita. A quien se topa es a uno de los vendedores que trabajan para la ricachona de la abu (que posee una pedazo de mansión en medio del bosque que ya quisiera Brat Pitt para ocultar sus trapos sucios), el conejo Usagi. Un nombre raro, lo sé, pero es el primero que se me ocurrió y me niego a llamar a nadie señor C. o señor U. Es estúpido.
Bueno, que estoy divagando.
La conversación no fue nada del otro mundo. Intercambiaron productos y saludos y cada uno se fue por su lado. Sin embargo, lo que ninguno se dio cuenta fue que les hicieron fotos por un tubo.
Sí, queridos lectores. Caperucita tenía un acosador. A que eso no aparece en el cuento del año de la pera, ¿eh?
En fin, la nena llegó a la casa de la abue sin percance reseñable. Se bajó de la bici con gracia y agilidad, cogió la cesta y la metió dentro:
—¡Abu, ya he llegado! gritó.
Bienvenida, cariño respondió la anciana a lo que Caperu frunció el ceño.
Abu, ¿te has acatarrado? Tienes la voz súper ronca.
Algo así, querida. Estoy en la cama. ¿Por qué no te acercas para que te vea?
Aquello se iba poniendo más extraño por momentos. La abuela nunca se iba a la cama antes de ver Comer y Pimplar, su programa favorito.
¿Abu? llevó la cesta con ella y la colocó a los pies del lecho—. ¡Qué resfriado más raro tienes!
—¿Por qué lo dices, querida?
—No, por nada, por nada.
—¿Me has traído lo que te he pedido?
—Sí.
—¿Y de dónde lo has sacado?
—¿De dónde va a ser? Me lo han dado mis padres. ¿Es que vas a empezar a chochear ahora? ¿Llamo al médico?
—Muy graciosa, queridita. ¿Cuánto has traído? Quiero empezar a procesarlo cuanto antes. El bosque se está quedando sin provisiones. El lagarto Juancho está fuera del negocio así que esta es nuestra oportunidad.
—¿Y cómo es eso? Hasta donde yo sé, todavía sigue operando desde la cárcel.
—Ya no. Lo descubrieron la semana pasada. Por eso digo que esta es nuestra oportunidad para quedarnos con las rutas de tráfico de flores que él tenía.
—¿No sería mejor dejar enfriar el rastro? Ahora mismo, estará todo demasiado vigilado. ¿Qué tal si nos expandimos hacia el sur? Tenemos al oso Yofli, Bambú, Wimie y la Biglet en nómina.
—Tal vez tengas razón. Bueno, enséñame lo que has traído.
Caperu cogió la cesta y se la acercó a su abuela. De nuevo, notó algo raro.
—Mercancía de primera calidad, por lo que veo.
—Como siempre —se quedó en silencio unos instantes antes de decir—. Oye, abuela.
—Dime, cariño.
—¿Cómo es que tienes las manos tan grandes?
—Es para coger mejor las cosas que me traes.
—Ahh, ¿y cómo es que tienes la nariz tan grande?
—Para oler mejor las flores. Un buen olfato es esencial para los que nos dedicamos a traficar con materiales exóticos, cariño.
—Ya, ¿y las orejas?
—Para oír por si viene la policía. Ya sabes que comerciar con flores es ilegal.
—Lo sé. Por eso tienes un pasadizo oculto en el armario que da a una pista de aterrizaje.
—Eso es. Larry tiene preparado el helicóptero por si acaso.
—¿Y cómo es que tienes los ojos tan grandes, abuelita?
—Para que no se me escape nada.
—¿Y la boca?
—¡Para gritar mejor: Caperucita Roja, quedas detenida por tráfico de flores!
El detective lobo se echó encima de la niña para atraparla. La iba a enchironar junto con toda su familia. La abuela llevaba el imperio de contrabando de flores más grande del bosque y les había costado más de dos años de investigaciones conseguir las pruebas suficientes. Con esta última confesión de la niña, lo tenían todo.
No obstante, la pequeña no fue tan fácil de atrapar como lo había sido la reumática de su abuela. Se escurrió por debajo de las piernas del detective, que estaba luchando por salir del antiguo camisón, y se escabulló rápidamente por el pasadizo secreto que la llevaba a la pista de aterrizaje. Allí, Larry estaba dormitando encima de los controles.
Caperu gritó y el piloto se despertó sobresaltado.
—¡La poli! ¡Despega!
La niña subió al aparato de un salto pero no pudo soltar el suspiro de alivio que creyó que daría una vez se hubiera montado. Una pistola con pinta de peligrosa le apuntó a la cabeza mientras otra señalaba insistentemente a Larry.
—Será mejor que apague el helicóptero habló con calma el compañero del detective lobo. La abuelita había cantado como un pajarito (y no precisamente como un jilguero) y había sido de lo más aleccionador.
Y así concluyó todo, amigos. Caperu fue arrestada. El lobo desmanteló la mafia de las flores de la abuelita y encarceló a todos los que trabajaban para ella. El escándalo recorrió todo el mundo de los Libros de Cuentos y la versión que nos llegó a nosotros se distorsionó en algún punto del camino. ¿Por qué fue así? Ni idea. Tal vez, el que lo tenía que retransmitir tenía fobia a los lobos, ¿quién sabe? Y como se debe acabar el cuento de alguna manera, solo queda una cosa por decir: Colorín, colorado, esta birria se ha acabado.

martes, 30 de septiembre de 2014

Octubre

Menudo septiembre!!!! Vaya estrés con el comienzo del curso y la forma que  tienen los centros comerciales de sacarnos los cuartos del bolsillo, verdad?
En fin, esta breve entrada es para deciros que he actualizado la página de certámenes literarios. Os he puesto ya los de octubre. En cuanto a lo que estoy escribiendo, me llego por una escena crucial en mi nueva novela y lo cierto es que me da miedito el resultado final. Espero que todo vaya bien :)
Sin embargo, la uni me deja poco espacio para dedicarme a ello. Bueno, habrá que sacar tiempo hasta de debajo de las piedras :)
Bss

jueves, 28 de agosto de 2014

Final del verano

A tres días del final de agosto, a todos nos entra la pereza de volver a la rutina. Yo he regresado a casa para las vacaciones pero, dentro de nada, regresaré a Soria para seguir con mis estudios. Antes que nada, me gustaría dar las gracias a todos aquellos que me han escrito y me han dejado sus comentarios tanto en mi correo personal como en el facebook. De verdad, me hace muchísima ilusión saber que os gusta Las lágrimas de Uriel. La pregunta más extendida es si hay continuación y sí, la hay, estoy trabajando en ello. La historia será la de Sam y Lily. En cuanto a cuándo saldrá, pues eso ya no os lo puedo decir. No depende solo de mí. De todas formas, os animo a echarle un vistazo a mi sección de relatos cortos gratuitos y a dejar comentarios en amazon. Cuantos más leo, más ánimos me da para continuar con esta senda que, si bien es muy complicada, también resulta de lo más gratificante.
Ahora, actualizaciones:
1.- Básicamente me he dedicado a la novela que ya tenía empezada: La rosa oscura. Voy por las 33400 palabras y 14 capítulos.
2.- Estoy perfilando el esquema para El ángel caído.
Eso era todo. Como siempre, si tenéis alguna duda o, simplemente, queréis decirme algo, podéis hacerlo a través de mi correo electrónico, por facebook o twitter.
Besos

lunes, 14 de julio de 2014

Craig

Como viene siendo costumbre, hoy os traigo la imagen del protagonista de la Antología Bienvenidos al gueto 01: Craig.
Espero que os guste :)


Sinopsis

Debido a la muerte un joven policía gay por su orientación sexual, se creó una pequeña unidad en la ciudad de Washington D.C. que se dedica a resolver crímenes que atañen solo a miembros de la comunidad LGBT. Con el tiempo, esa unidad creció hasta conseguir su propia comisaria a la que llaman comúnmente gueto.
El detective Jason Striker tiene un problema. Bueno, en realidad, tiene varios pero el más reciente se debe a su nuevo e increíblemente atractivo compañero. ¿Cómo va a concentrarse en atrapar a un asesino en serie si lo único que quiere es besar a Craig?

lunes, 30 de junio de 2014

Cory

Último día del mes y de vuelta a España. Con la maleta a medio deshacer, la ropa en plena lavadora y el capítulo de mi siguiente novela a medio terminar, os voy a colgar la foto de la prota femenina de Las lágrimas de Uriel: Cory


Espero que os guste :)

martes, 24 de junio de 2014

Blair

Esta entrada es para mostraros una foto de Blair. Varias personas me la han pedido. Si es que... este muchachote por donde va, arrasa :)


Si tenéis preguntas o comentarios o, simplemente, queréis quejaros, enviadme un mensaje o dejadlos en la entrada :)
Besos